Las 14:30 existen aunque solo estés tú. Reservas una franja de 25 minutos. Si hay alguien contigo, trabajáis codo con codo en vídeo. Si todavía no hay nadie, la sesión empieza igualmente.
A tu hora, la sesión empieza igualmente: si otra persona ha reservado la misma franja, estáis en videollamada; si todavía no hay nadie, durante los primeros 5 minutos buscamos a otra persona mientras tú empiezas a trabajar. Si no llega nadie, tú eliges cómo seguir: con un compañero virtual (un personaje ilustrado, no una persona real), con una persona nueva en el siguiente cuarto de hora, o volviendo al calendario. No esperas turno.
Al final de la sesión, si quieres, das una nota de 0 a 10 a cómo ha ido: cuando la das, la hora cuenta también por cómo ha ido y no solo por lo que ha durado.
La pregunta que suele quedar es qué os decís: la respuesta está en los primeros dos minutos, que con los dos últimos son los únicos momentos en que se habla.
La sesión empieza igualmente: durante los primeros 5 minutos buscamos a otra persona mientras tú empiezas a trabajar. Si no llega nadie, tú eliges cómo seguir: con un compañero virtual (un personaje ilustrado, no una persona real), con una persona nueva en el siguiente cuarto de hora, o volviendo al calendario.
Sí, durante toda la sesión: es la condición para que funcione. Dentro de la sala hay un botón para apagarla un momento, si de verdad lo necesitas, pero no para toda la sesión. Eso sí, no estás obligado a enfocar tu cara: puedes apuntar la cámara al escritorio y mostrar que estás trabajando. Si prefieres trabajar sin cámara, el temporizador y el modo «Solo» no abren ninguna videollamada.
Nada: el acceso es gratuito, sin tarjeta de crédito.