La fecha del examen es fija. Tus tardes, no. La app sabe cuántos días faltan y cuántas horas te quedan por hacer para llegar. Tú solo tienes que estar en las tardes que elijas, y no a solas.
Quien estudia mientras trabaja tiene pocas tardes y ningún margen: si se salta una semana, el ritmo necesario sube y se ve enseguida. No es una reprimenda, es aritmética: las horas que quedan divididas entre los días que quedan.
Las sesiones las haces con otra persona conectada, así que la tarde en que no te apetece sigue habiendo una cita, no solo un buen propósito.
Divide las horas que te faltan entre los días que quedan hasta la fecha de examen que has puesto: el ritmo necesario se recalcula solo en cada sesión, según lo que ya has hecho.
Nada automático: la app simplemente recalcula el nuevo ritmo necesario con los días que quedan, así ves enseguida el efecto real, no un juicio.
Sí, la cuenta atrás y el cálculo del ritmo funcionan también con el temporizador a solas: el coworking es una opción más para las tardes en que necesitas una cita.