Casi todos los anuncios de quien busca compañero de estudio piden lo mismo: alguien serio, constante y un repaso cada día. Así puedes tener las tres cosas sin depender de la promesa de un desconocido.
«Estudiamos juntos todos los días» es una intención: ninguna hora escrita, todo apoyado en una persona, y desaparecer no cuesta nada. Por eso tantos compañeros de estudio desaparecen al segundo día. Lo cuento mejor en la página sobre el compañero de estudio que desaparece.
Aquí lo que no depende de nadie es la hora. Si la otra persona no llega, la sesión empieza igualmente: durante los primeros 5 minutos buscamos a alguien mientras trabajas. Si no llega nadie, eliges tú: seguir con un compañero virtual, y si te quedas hasta el final la sesión cuenta entera, buscar a una persona en el siguiente cuarto de hora, o salir.
Cámara encendida y micrófono apagado, si quieres: la cámara queda encendida toda la sesión y el micrófono puede estar silenciado de principio a fin. Hay una página sobre las sesiones con el micrófono silenciado.
Antes de empezar conviene saber cuántas horas a la semana necesitas. En la web hay un cálculo gratuito: pones la fecha del examen y las horas que crees que necesitas, y te dice el ritmo semana a semana. Si la fecha está cerca, la cuenta atrás de la fecha límite muestra cuántas sesiones de 25 minutos caben todavía.
No te prometo que siempre sea la misma persona, ni que haya alguien desde el primer minuto. Te prometo algo más pequeño que puedes comprobar: a la hora que elegiste, la sesión empieza.
Si preparas unas oposiciones, también está la página sobre oposiciones.
No eliges con quién según el examen: quien reservó el mismo cuarto de hora y la misma duración estudia contigo, cada uno en lo suyo. Si ya conoces a alguien que prepara tu mismo examen, puedes invitarlo con un enlace.
Cada sesión empieza con dos minutos para decir qué vas a hacer y termina con dos minutos para contar cómo fue. En medio se trabaja en silencio. Reservar la misma hora cada día lo convierte en una cita diaria.
La sesión empieza igualmente: durante los primeros 5 minutos buscamos a alguien mientras trabajas. Si no llega nadie, eliges tú: seguir con un compañero virtual, y si te quedas hasta el final la sesión cuenta entera, buscar a una persona en el siguiente cuarto de hora, o salir.
Solo para mayores de edad. Es gratis, sin tarjeta de crédito.