Esa historia del pez de colores nunca fue verdad. Circula desde hace diez años: ocho segundos de atención, menos que un pez de colores. Detrás de ese número no hay ningún estudio: apareció en un informe de marketing de 2015 y desde entonces se ha desmentido varias veces.
Lo que se ha medido de verdad (en el trabajo de campo de Gloria Mark, UC Irvine) es cuánto dura de media una ventana abierta en una pantalla antes de que se abra otra: unos dos minutos y medio en 2004, que bajaron a unos 47 segundos en estudios posteriores. Es un dato sobre cuántas veces cambiamos de pantalla, no un veredicto sobre la capacidad de atención de nadie.
Aquí no prometemos arreglar nada: reservas veinticinco minutos en los que otra persona se ha comprometido a estar. Lo que hagas con ellos es cosa tuya.
De un informe de marketing de 2015 que citaba un número tomado de otra fuente, sin pasar por una investigación científica de verdad: desde entonces se ha retirado y desmentido varias veces.
Cuánto tiempo, de media, se quedan las personas en una ventana de la pantalla antes de cambiar: de unos dos minutos y medio en 2004 a unos 47 segundos en estudios posteriores, en personas que trabajan con ordenador.
Dos cosas que puedes comprobar: un temporizador que registra cuántos minutos has trabajado, y sesiones por videollamada con otra persona a una hora reservada.